Nadie sabe mucho sobre esta misteriosa raza, relativamente joven en
Driade. Su forma se asemeja a la humana pero su piel tiene un tono
grisáceo. Sus ojos brillan en la oscuridad con un tono rojizo, en lo
que se parecen a muchas criaturas no-muertas, mientras que su pelo
suele ser lacio y del mismo tono que la piel.

Esta raza aparecio por primera vez en Driade hace poco tiempo, y se
dice que provienen de otro plano de existencia, el Plano de las
Sombras, donde Jade, la Diosa del Mal, ha hecho tratos con algunos
miembros de esta raza para que colaboren en su causa, permitiendoles
la existencia en Driade como auténticos nativos.

Los shades toleran bien el sol, aunque no se sienten cómodos ante él.
Son extremadamente inteligentes y bastante hábiles, por lo que Jade
los suele emplear como espías y hechiceros. Sin embargo, sus cuerpos
no están bien adaptados al Plano Material Primario, y resultan 
débiles ante los ataques físicos. Por otro lado irradian un sentimiento
de miedo a las criaturas que los rodean, por lo que suelen ser 
criaturas solitarias.
